«Soy florerito, soy centro de mesa, me gusta recibir aplausos. No siento que sea un pecado. Y si eso es tener ego, obvio que tengo ego»

Luis Jara aprovechó su espacio para responder acerca de su imagen pública, y las críticas que le han llegado por su supuesto ego.

Luis Jara
Instagram: luisjaraoficial

Este sábado se emitió un nuevo capítulo de Only Friends, el estelar de conversación que conduce José Antonio Neme junto a Raquel Argandoña. Uno de los invitados de esta semana fue Luis Jara, quien repasó toda su trayectoria en televisión.

Incluso, se refirió a la opinión pública sobre él, a raíz de la creencia popular de que el cantante tiene mucho ego, y aseguró, que puede ser cierto.

Su opinión sobre el ego

Dentro de una de las dinámicas, Raquel Argandoña le preguntó al cantante qué lo define. El respondió: «El amor yo creo (…) todo tiene que ver con el amor, no hago nada por otra cosa que no sea por querer, por amar«.

«¿Podría hacer cosas por plata? Sí. ¿Podríamos hacer cosas por figurar? Sí, por un montón de otras cosas. Pero yo tengo la sensación, en estos cuatro cambios que bajé (…) a mí el amor ha sido lo que más me ha movido. No hago nada que no sea por amor«, explicó Luis Jara.

En ese momento fue que José Antonio Neme le preguntó directamente por su imagen: «Se habló de tu ego, quizás de una embriaguez con la fama. ¿Nunca fue así? ¿O fue así producto de una mala decisión y después cambió a esta visión tuya más profunda?».

Luis Jara respondió con distancia: «Yo creo que para hacer un diagnóstico de una persona, hay que conocerla en serio. Lo que se ve en la televisión, lo que todo el mundo ve, de un modo u otro, dista mucho de la realidad«.

«Uno vende algo, uno cree que el público se divierte con nosotros, y uno se lo empieza a creer. Hasta cuando la vida te machetea y te dice: ‘momentito’. Si lo que se ve en televisión, uno no se lo lleva a la pieza, y el público se empieza a desencantar», aclaró el cantante.

La confesión de Luis Jara

Sin embargo, también fue sincero sobre su sentir: «Probablemente ahí tienes un punto, esta embriaguez que te otorgan las luces, el éxito, que los ejecutivos te dicen: ‘tienes que hacer un programa, dos programas, eres bueno en la mañana, en la tarde, en la noche, canta, tienes una familia’. Eso no es tan así«.

«Evidentemente, y es muy humano que uno se embriague con eso. Y yo no tengo por qué desconocerlo, que en algún momento me pude haber tontificado, como dice mi padre», comentó Luis Jara.

Por otro lado, se mantuvo centrado: «En rigor, yo hoy día me sitúo en el lugar de los años que tengo. Tengo 60 años y tengo que hacer una mirada clara, objetiva, de quién soy. Y yo me muevo por amor».

«No soy el Padre Hurtado. He metido la pata 50 millones de veces, la he cagado, sí, soy humano y me encanta que sea así. Pero claramente, yo respondo a tu pregunta: no me mueve otra cosa», sepultó Luis Jara.

Pero por último, cerró para responder a Neme: «Soy florerito, soy centro de mesa, me gusta contar anécdotas, me encanta cantar al medio del escenario, me gusta recibir aplausos. No siento que sea un pecado. Y si eso es tener ego, obvio que tengo ego».


Contenido patrocinado