Desde que debutó «Vecinos al límite» en Canal 13, un participante se ha instalado con fuerza en redes sociales y en las conversaciones del programa: Abraham Barría.
El joven de 24 años, oriundo de Temuco, estudia Técnico en Deportes y tuvo un pasado ligado al fútbol. Sin embargo, su historia va mucho más allá de las pruebas físicas. Su presencia en el encierro tiene un objetivo claro y profundamente personal.
La historia de Abraham Barría en Vecinos al Límite
Durante el reality, Abraham decidió hablar abiertamente sobre su proceso de transición. Su testimonio no pasó desapercibido entre sus compañeros ni en la audiencia.
“Soy un chico trans, llevo tres años en tratamiento de testosterona y he estado todo este tiempo en lista de espera para operarme», confesó.
El joven explicó que la falta de avances en el sistema público lo empujó a buscar otra alternativa. Por eso, vio en el programa una oportunidad concreta.
«Decidí que necesito un ingreso para poder hacerlo particularmente. Eso es lo que me motivó a entrar al reality, ganar o por lo menos intentarlo, y creo que puedo hacerlo”, afirmó.
Su paso por el espacio no ha sido fácil. En varias ocasiones se le ha visto emocionalmente afectado tras las competencias. Incluso, ha optado por aislarse de su equipo, el «Calipso».
“He tenido una vida de mucho esfuerzo, de mucho sacrificio… soy una persona muy sensible y cualquier cosa me afecta, tengo el desafío de controlar eso”, reconoció.
En la convivencia también ha protagonizado tensiones, especialmente con algunos integrantes de su equipo, como Cote Norambuena. Aun así, defiende su manera directa de relacionarse.
“Soy una persona honesta, muy frontal, me gusta siempre ir con la verdad por delante, no me gusta andar diciendo cosas a las espaldas”, aseguró.
Su llegada al programa, de hecho, fue inesperada. No tenía planes de participar. Solo acompañó a una amiga al casting, pero todo dio un giro.
“Al final quedé yo y no ella”, recordó.

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