Triste: Abuelito de 81 años trabaja de conserje para cuidar a su esposa

Ricardo Ramírez, un abuelito de 81 años se tiene que desplazar todos los días de Quillota a Viña del Mar para trabajar.

Este mañana conmoción provocó la noticia de un abuelito que sus 81 años debe recorrer 100 kilómetros para trabajar como conserje.

La información que fue relatada por La Estrella de Valparaíso, explicó que Ricardo Ramírez fue sorprendido por Carabineros mientras barría en pleno horario de toque de queda en Viña del Mar.

«Es efectivo que yo pedí el turno de noche porque durante el día cuido a mi señora que tiene casi 90 años», dijo al diario, agregando que «es la realidad de muchos, a mí no me alcanza y no queda más que trabajar para poder vivir».

La historia del abuelo se hizo conocida a través de las redes, tanto que el propio Pancho Saavedra ofreció su ayuda para que el abuelito no trabajara más.

Abuelito habló esta tarde

Desde la casita de los adultos mayores en Quillota, esta tarde en el programa ‘Aquí Somos Todos’ de Canal 13, Rosita, la esposa de Ricardo habló de la situación.

«Yo no lo pasaba mal por mí, sino por él. Por tantas cosas que pasan en la calle. Me imaginaba que le podían pegar, que lo podían atropellar. Se iba antes de la hora para alcanzar la micro», dijo la abuelita.

Al ser consultada por el periodista Matías Vera si mientras don Ricardo estaba trabajando, sufría algún accidente, ella respondió «a cada rato. Salía para afuera y me tropezaba. Me enredaba. Los perritos me limpiaban la cara».

Abuelito
Imagen: Canal 13

Y ahí fue donde el profesional interrumpió a la abuelita y lanzó una dura reflexión.

«¿Los perritos le limpiaban la cara? Perdonen que me detenga y perdone que la interrumpa, pero esto no puede ser. No puede ser. Este señor iba a trabajar porque no le quedaba otra. Su señora se tenía que quedar solita y se caía», comenzó.

Además, señaló que «claro, no había un vecino y tenía que esperar que un perrito llegara, le hiciera compañía, hasta que llegara alguien a ayudarla. No romanticemos el trabajo de las personas mayores».

Llegó la ayuda

Después de la triste historia, el CECOSF de Quillota evaluarán a los dos abuelitos y les realizarán exámenes a domicilio, mientras que una ferretería se puso con unas barras para que puedan evitar accidentes.

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