Este miércoles 19 de agosto, Camilo Huerta enfrentó una jornada clave en medio de la investigación denominada Operación Imperio Ámsterdam, causa que involucra a cerca de 40 personas por una presunta red de tráfico de drogas.
Sin embargo, durante su formalización hubo un detalle que rápidamente captó la atención de los medios: la particular actitud que mostró el exchico Yingo frente a las cámaras.
Huerta se dejó ver sonriente y relajado durante la audiencia. Incluso realizó algunos movimientos que llamaron la atención y protagonizó lo que pareció ser una especie de festejo.
Horas más tarde, el preparador físico explicó que su comportamiento tenía relación con la forma en que se preparó para enfrentar la instancia judicial.
El exchico Yingo insistió en su inocencia y destacó especialmente el apoyo que recibió de su pareja, Paula Pavic, quien, según relató, lo ayudó a afrontar el proceso.
«Un saludo especial a Paulita, porque ella me preparó para vivir esta experiencia lo más estoico», comentó ante la prensa.
Su preocupación por los pacientes
Camilo Huerta también abordó la investigación, que apunta a una red que habría comercializado marihuana bajo supuestos fines medicinales.
En ese contexto, aseguró que su principal preocupación está en las familias de las personas involucradas y en quienes, debido a esta situación, terminarían recurriendo al mercado ilegal.
«Estoy preocupado por las familias de mis compañeros, me preocupa que 2.000 pacientes estén recurriendo al mercado ilegal», afirmó.
Luego profundizó en el caso de menores que utilizarían estos productos como parte de sus tratamientos.
«Me preocupa que hay niños-pacientes de 6 años que sufren crisis de epilepsia, que tienen entre 30 a 70 crisis de epilepsia y con esto se le baja a cero», sostuvo.
Finalmente, la audiencia determinó que Camilo Huerta quedara sujeto a arresto domiciliario total mientras continúa la investigación.
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