Martín Cárcamo sobre la adopción de su hijo Mariano: «Una decisión de amor»

En "Todo por ti", Martín Cárcamo habló de lo que fue el proceso en Haití para adoptar a su hijo menor y cómo es que lo vivió.

Martín Cárcamo Hijo
Instagram/Canal 13

En el último capítulo de ‘Todo por ti’, Martín Cárcamo homenajeo a su mamá, junto con hablar de varios temas de su vida profesional y privada. Siendo uno de los más importantes, la adopción de su hijo menor menor Mariano.

“Fue un acto de amor, una decisión de amor, un llamado que no tiene explicación racional”, explicó, indicando que al principio fue una iniciativa de su ex esposa, y que él estaba temeroso. “Sentía que había que tener ciertas condiciones emocionales para adoptar. ¿Daré el ancho como papá adoptivo? Y a medida que fuimos conversando me fui convenciendo”, dijo.

Luego de fracasar intentando adoptar en Chile, llegaron vía una fundación a contactarse con una casa de adopción en Haití. “De donde viene Mariano es uno de los lugares más violentos del mundo, es muy fuerte”, dijo Martín Cárcamo. Una vez nacido el niño, viajó acompañado por Benito Baranda, quien lo asesoró en el proceso e incluso le entregó por primera vez en sus brazos al pequeño, de sólo meses de edad.

Martín Cárcamo y la adopción de Mariano

“Yo cuando por primera vez lo veo tengo un instinto animal. Lo agarro, le abro la boca y le doy un beso en la boca. Quiero que sienta mi olor, sentir su olor, una cosa muy primaria. Sentí una cuestión indescriptible”, narró.

Sobre la reacción del niño, el animador dijo que fue cambiando. “Dicen que los hijos eligen a los padres más que los padres a los hijos (…) Él partió con una mirada de mucha desconfianza, mucho temor. De repente vas viendo con el tiempo brillo en sus ojos, después una sonrisa, alegría. Es el amor con patas, un niño que es puro cariño, puro afecto, que se siente libre”, dijo definiendo a su hijo.

En torno a lo que significó la llegada del niño a su familia, Martín Cárcamo indicó que fue un gran cambio para todos. “Es desarrollar la paternidad y la hermandad desde un lugar que lo único que busca es entregar sin pedir nada a cambio (…) Nos convirtió en personas con una humanidad y una mirada de la vida distinta. Lo que tenemos hoy es una bendición”, sostuvo.