María Luisa Godoy tras nacimiento de su retoño: «Es un niño exquisito»

Luego de que se anunciara el nacimiento de su quinto retoño, María Luisa Godoy habló sobre cómo fue el parto por cesárea.

María Luisa Godoy (1) María Luisa Godoy (1)
Instagram

La mañana de este miércoles se dio a conocer el nacimiento de Domingo, el quinto hijo de María Luisa Godoy junto a su esposo Ignacio Rivadeneira. La noticia se entregó en el ‘Buenos Días a Todos’, donde felicitaron a su ex conductora por la hermosa noticia.

Unas horas más tarde, la propia periodista compartió un emotivo mensaje en redes sociales, donde compartió las primeras postales de su retoño. «Y nació nuestro chinito amado ♥️ Mil Gracias por tantos mensajes de amor para Domingo y para todos nosotros».

Es en este contexto que su esposo conversó con Las Últimas Noticias, donde se refirió a sus primeras reacciones tras la llegada del pequeño. Para comenzar, aseguró que María Luisa Godoy está «muy bien», solo que «un poco cansada porque fue una cesárea de urgencia».

María Luisa Godoy y la llegada de su hijo

Tras esto, desde el medio antes nombrado, conversaron con la propia animadora del Festival de Viña, quien afirmó que Domingo «Es un niño exquisito, salió muy bueno para tomar papa, nos tiene fascinados, y sanito cómo nos habían anticipado en la ecografía».

Mientras que con relación al parto de «emergencia» que realizaron, María Luisa Godoy comentó que «es mi primera cesárea, y obviamente es mucho mejor un parto normal, pero tuvo que ser así porque se movía muy poco».

Es por lo mismo que al final decidieron esperar un día más para ver si se volvía más activo, pero al final no pasó nada.

Frente a esto, es que el ginecólogo les dijo que «había que sacarlo porque algo estaba pasando dentro que no estaba cómodo», por lo que «tuvo muy buen ojo, porque entramos a pabellón y, cuando lo sacaron, se dieron cuenta que el cordón estaba muy delgado, por lo que no se estaba alimentado bien».

Para cerrar, María Luisa Godoy indicó que «Yo estoy feliz con mi chinito amado y agradecida que esté sanito», además de rematar con un «¿Qué más puedo pedir?».