Presidente Sebastián Piñera votó tempranito: le aplicó saliva a estampilla autoadhesiva

Bien tempranito en la mañana llegó el Presidente Sebastián Piñera al colegio San Francisco del Alba, en Las Condes.

Sebastián Piñera

Bien tempranito en la mañana llegó el Presidente Sebastián Piñera al colegio San Francisco del Alba, en Las Condes, para ejercer su derecho a voto.

El mandatario llegó bien animado a su mesa, conversó con los vocales, incluso se sacó la mascarilla para que lo pudieran reconocer.

Luego recibió sus cuatro papeletas para poder realizar su elección de alcalde, concejal, gobernador regional y constituyente.

Al momento de marcar los cuatro votos, el Presidente Piñera estuvo cerca de cinco minutos encerrado en la cámara secreta.

Pero su participación ciudadana no estuvo exenta de chascarros, fiel a sus Piñericosas.

Es que los presentes que estaban en el l0cal de votación, confirmaron que el mandatario aplicó saliva en la estampilla.

Lo peor, es que dichas estampillas para cerrar el voto, son autoadhesivas, por lo que no necesitan ser mojadas.

La situación generó una ola de reacciones en los ciudadanos debido al complicado estado sanitario que vive el país, o lo cuidadoso que hay que ser con las normas durante esta jornada.

Las declaraciones del mandatario

Posterior a ejercer su voto, el Presidente Sebastián Piñera realizó una breve conferencia de prensa a las afueras de su local de votación.

Ahí confesó que había tenido complicaciones para doblar la papeleta de concejales, por lo que tuvo que pedir un salvavidas a uno de los vocales.

«Nunca me había tocado votar con cuatro votos y votos tan grandes. Pero la regla es simple: doblar de izquierda a derecha y de abajo hacia arriba», mencionó Piñera.

Además, hizo un llamado a todos los chilenos para participar en este importante hito histórico del país, considerando lo importante que es el proceso.

«Es una de las elecciones más importante de nuestra historia (…) votar es voluntario de acuerdo a la ley, pero yo siento que es una obligación como un imperativo moral», sentenció Sebastián Piñera.