Actualmente, la influencer se ha consolidado como una figura reconocida en redes sociales y también ha incursionado en el mundo de las inversiones. Su realidad económica es muy distinta a la que enfrentó durante su adolescencia y primeros años como creadora de contenido.
En ese contexto, Naya contó a sus seguidores que, durante una etapa de su vida, recurrió a la prostitución para obtener dinero. Según explicó, su decisión estuvo relacionada con su intención de abandonar la casa de su madre.
«Para la gente que me dice ‘fuiste prosti y que hice millones de tonteras’… en algún momento lo hice, yo no les voy a mentir», comenzó relatando.
La influencer recordó que todo ocurrió cuando tenía 18 años y protagonizó un fuerte conflicto con su madre.
«Cuando me peleé con mi mamá, a los 18 años, ella casi me pegó y cuando me levantó la mano yo decidió irme de la casa, y para eso necesitaba ahorrar», explicó.
Naya aseguró que en ese momento buscaba una manera rápida de conseguir dinero para poder independizarse. «¿Cómo iba a conseguir un trabajo? Yo quería plata fácil, pero no quería dañar a nadie, yo no les voy a mentir, quería plata fácil, quería irme», confesó a través del registro.
«No me siento ejemplo para nadie»
La influencer también fue enfática en aclarar que no pretende presentar aquella experiencia como un ejemplo para otras personas.
«Esto no es un ejemplo ni nada, yo no me siento ejemplo para nadie, tampoco me siento orgullosa, de verdad hasta vergüenza reconocer esto», manifestó.
Además, recordó que era muy joven y que algunas de las situaciones que enfrentó durante ese periodo fueron particularmente difíciles.
«Era cabra chica, no sé, hice cosas y de verdad a veces estar con hombres, hacer videos no es fácil, te toca tipos locos», afirmó.
Finalmente, Naya calificó aquella etapa como algo que quedó en el pasado y aseguró que no repetiría las decisiones que tomó entonces.
«Y eso para mí fue una temporada en mi vida y no lo volvería hacer nunca, yo solo quería salir del paso», señaló.
En esa misma línea, reconoció que también pudo haber optado por otros caminos para conseguir ingresos. «Pude estudiar algo, trabajar, ser garzona, claro que podría, pero yo en ese momento no quería», concluyó.
