Han pasado varios años, pero el recordado incidente de Rafa Araneda con un canguro en el Buenos Días a Todos sigue siendo uno de los chascarros más recordados de la televisión chilena. Esta vez, el animador revivió la anécdota y contó detalles inéditos de lo que ocurrió ese día.
La conversación surgió durante su participación en Entre Broma y Broma, programa de El Sentido del Humor, donde compartió con Luis Slimming, quien precisamente volvió a instalar el episodio en la memoria colectiva tras mencionarlo en su rutina del Festival de Las Condes.
La confesión de Rafa Araneda sobre el episodio del canguro
Al comenzar la conversación, el comediante reconoció que durante años pensó que aquella escena había sido un recuerdo inventado: «Yo pensé que esto lo había soñado de niño, porque me acuerdo de haberlo visto en vivo y después yo le decía a la gente ‘tú te acuerdas de una vez que un canguro se punteó al Rafa’ y me decían ‘si'».
Lejos de minimizar el episodio, Rafa Araneda aclaró que la situación fue mucho más complicada de lo que se vio en pantalla: «No solamente me punteó, me mordió la nuca. El canguro me tenía aquí así (tomado del pelo), me sacó unos pedazos de pelo«, recordó.
Sobre el contexto, explicó: «Llegan ahí y se me acerca, la imagen está, y hay un payaso con un canguro, y el hueón, era un mexicano, me dice ‘no le vayas a dar la espalda’. Obviamente yo no le tomé importancia. Cuando el canguro me tenía contra la pared, ahogado, y me mordía, ahí entendí que no había que darle la espalda al canguro», relató.
«Lo menos es la punteada, compadre. No solamente me mordió, sino que yo pensaba que me iba a ahogar, tiene mucha fuerza«.
Además, el animador contó que después averiguó al respecto: «Después yo investigué y fíjate que habían muerto y han muerto personas por el abracito del canguro«, comentó.
Eso sí, la historia tuvo un segundo capítulo. Días después Rafa Araneda volvió a encontrarse con el mismo animal: «Ese domingo, bueno, hace (su show) la Andrea Molina, que sé yo. Y Miguelo me dice, ‘oye, te tenemos una sorpresa’, y entró de nuevo el canguro«.
Según relató entre risas, en esa oportunidad decidió enfrentarlo de otra manera: «Ahí no le di la espalda y ahí arrugó. El huevón por la espalda se atreve. De frente, cagón«, cerró.
