La primera vez de Pablo Chill-E en la Quinta Vergara fue intensa, emotiva y profundamente personal. El artista construyó un espectáculo sólido, sin fisuras, donde combinó sus temazos con referencias directas a su historia y a la cultura chilena.
Desde el arranque dejó claro que no sería un show cualquiera. El escenario exhibía un mural con cuatro rostros: Milan, Galee Galee, Guliano Yankees y Kevin Martes. El homenaje silencioso acompañó cada canción y dio un marco de respeto y memoria a la presentación.
Dejando a lo urbano en lo alto: Pablo Chill-E y su debut en Viña
En lo musical, el despliegue fue contundente. La lista de invitados elevó la energía del público: Yung Beef apareció para “Singapur”, mientras Harry Nach, Bryartz, Julianno Sosa y Arte Elegante reforzaron el carácter colaborativo de la noche.
El momento más íntimo llegó al final. Sin música de fondo, Pablo tomó un papel y leyó un mensaje sobre las residencias y hogares de menores, visibilizando una realidad que lo toca de cerca. La Quinta escuchó en silencio y luego estalló en aplausos.
La consagración fue inmediata: Gaviota de Plata, Gaviota de Oro y una ovación de corazón para un debut que quedará marcado como uno de los más significativos de Viña 2026.
