La comunidad de Curanilahue se mantiene conmocionada tras confirmarse el fallecimiento de Óscar Paine Toloza, un niño de 8 años que perdió la vida producto de una infección tras ingerir una hamburguesa mal cocida.
El caso, que comenzó como una salida familiar, terminó con una batalla médica de un mes que hoy tiene al restaurante Make Your Burger bajo estricta vigilancia sanitaria.
El origen de la tragedia
El pasado 22 de marzo Óscar acompañó a su madre a un local de comida rápida en el centro de la ciudad. La familia denuncia que el alimento presentaba un tono rojizo y deficiencias en su cocción.
A los pocos días, Óscar comenzó con síntomas de intoxicación, incluyendo vómitos y diarrea. Tras ser atendido por una supuesta gastroenteritis, su estado empeoró, obligando a su traslado al Sanatorio Alemán y finalmente a la UCI.
Los exámenes confirmaron que el menor contrajo la bacteria «Escherichia coli», productora de la toxina Shiga. Esta infección derivó en un cuadro clínico severo que ataca principalmente a menores de edad.
De acuerdo con especialistas médicos, esta patología provoca insuficiencia renal aguda y destrucción de glóbulos rojos. Darling Toloza, tía de la victima, explicó la gravedad del proceso. «En niños llega a ser letal porque produce falla renal severa, que es lo que le pasó a mi sobrino», señaló.
La Seremi de Salud del Biobío inició un sumario tras recibir la denuncia. Durante la fiscalización al local, la autoridad detectó graves deficiencias de higiene.
Actualmente, el sumario sigue en curso y el establecimiento arriesga multas de hasta 1.000 UTM o incluso la clausura definitiva del local.
Chef experto entregó teoría tras el fallecimiento del menor
El chef Marcelo Martínez ha expresado una profunda preocupación por la tragedia de Óscar Paine, señalando que la raíz del problema trasciende el estado de los alimentos.
Según el experto, «el problema no solo es la temperatura de la carne, es la cultura de cocina» , advirtiendo que la falta de protocolos profesionales en los locales de comida rápida es un factor de riesgo crítico.
Martínez enfatiza que el peligro de infección por E. coli no se limita a la ingesta directa de productos crudos, ya que «la bacteria no solamente viene de carne cruda» , sino también de la contaminación cruzada a través de manos, tablas o superficies mal higienizadas.
«Cualquiera abre un local, pero con una cocina que nadie puede ver», cerró el experto.
