Marcelo Lagos encendió las alertas por la capacidad de Chile para enfrentar los efectos del cambio climático. En una conversación con Turno, el geógrafo criticó la demora en adoptar medidas y cuestionó la confianza en que la tecnología resolverá por sí sola esta crisis.
«Estamos atrasadísimos y estamos caminando hacia un abismo. Pensamos que va a llegar, no sé, para los que creen en Elon Musk, un botón, una vacuna o algún modelo numérico que nos va a salvar», advirtió el especialista.
Lagos también apuntó al aumento de las emisiones de dióxido de carbono, el uso de combustibles fósiles y la generación de basura. Además, recordó que Chile entró en sobregiro ecológico el pasado 7 de mayo, fecha en que agotó los recursos naturales que le correspondían para todo el año.
El geógrafo también cuestionó la respuesta de las autoridades frente a esta problemática. «Más encima, con gobiernos de ultraderecha que no creen en estos temas o no les prestan atención. Por lo tanto, se pueden hacer cosas, pero ya estamos atrasados», afirmó.
Marcelo Lagos advierte sobre las zonas de riesgo
Otro de los aspectos que inquietan al especialista es la existencia de viviendas e infraestructura en sectores expuestos a catástrofes. A su juicio, la falta de recursos y voluntad política dificulta el traslado de quienes viven en lugares peligrosos.
Frente a este escenario, destacó la necesidad de implementar medidas de mitigación, como los enrocados, los decantadores y los bosques de mitigación. También relevó las soluciones basadas en la naturaleza por sus múltiples beneficios.
Sin embargo, Lagos recalcó que las obras deben complementarse con una mejor planificación territorial. «Pero, paralelamente, también necesitamos obras de mitigación no estructural. Y eso implica planificación territorial, que en el papel diga que aquí no puedes vivir, que aquí tiene que haber bajas densidades, que hay que fortalecer las áreas verdes. Y, por tanto, eso implica leyes, normas, fiscalización, profesionales éticos y un modelo de desarrollo económico que acompañe eso», explicó.
El especialista también cuestionó el modelo económico del país y puso como ejemplo los edificios construidos en las dunas de Concón, sector donde se han registrado socavones.
«Por lo tanto, todos tienen que converger hacia reducir el riesgo, hacia adaptarnos, porque hoy día diseñamos y vivimos, ciertamente, para lo que sabemos. Pero lo que sabemos no nos puede hacer daño. Lo que nos hace daño es todo esto que nadie está viendo», sostuvo.
Finalmente, Lagos llamó a prepararse para fenómenos climáticos que superen los registros habituales. En particular, advirtió sobre los eventos extremos que podrían intensificarse en un contexto marcado por El Niño y la emergencia climática.
«Porque para lo que sabemos nos preparamos: los caudales que conocemos, las lluvias que conocemos, los vientos que conocemos. Generalmente, todo eso está normado. Pero lo excepcional, el dato anómalo, raro, esa cosa que se exacerba en un contexto de El Niño, en este caso, y la emergencia climática, necesita urgencia en su mirada», concluyó.
